Caracas, Venezuela. En respuesta a los desafíos que enfrenta el país tras los sismos ocurridos el pasado 24 de junio de 2026, la Asociación de Promoción de la Educación Popular (APEP) realizó el día de ayer el Encuentro de Reflexión «Ora et Labora: Base para la Reconstrucción de Venezuela», un espacio de formación espiritual dirigido a coordinadores regionales y responsables de los Centros Taller, con el propósito de fortalecer la misión educativa y evangelizadora de la institución en medio de la realidad que atraviesan numerosas comunidades venezolanas.

Los recientes acontecimientos dejaron importantes afectaciones en diversas regiones del país, impactando infraestructuras educativas, familias y comunidades enteras, además de generar profundas consecuencias emocionales y psicológicas tanto en quienes permanecen en Venezuela como en la diáspora. Ante este escenario, APEP reafirma que la reconstrucción nacional no solo implica recuperar espacios físicos, sino también fortalecer el tejido humano, espiritual y comunitario.

Espiritualidad benedictina en la identidad APEP

Durante la apertura del encuentro, el director general de APEP, José Luis Andrades, recordó la estrecha relación histórica de la institución con la espiritualidad benedictina, presente desde los orígenes de la obra a través del pensamiento de Monseñor Emilio Blaslov y su obra Educación y Evangelio, donde se resalta la unión entre la educación para el trabajo y la evangelización.

La jornada contó con la participación del hermano Santiago Loewenthal, OSB, religioso benedictino, quien ofreció una profunda reflexión inspirada en la tradición de san Benito. Durante su intervención explicó que el conocido lema «Ora et Labora» no debe entenderse como una separación entre la oración y el trabajo, sino como una invitación a vivir ambas dimensiones de manera integrada, haciendo de la vida cotidiana un auténtico camino de encuentro con Dios y de servicio a los demás.

En su mensaje, el hermano Loewenthal recordó que la educación trasciende la transmisión de conocimientos: es una vocación de acompañamiento, escucha y servicio. Citando a San Juan Pablo II, al papa Francisco, a José Tolentino de Mendonça y al Evangelio de San Mateo, invitó a los educadores a reconocer que cada acción realizada con amor, responsabilidad y cercanía al prójimo se convierte en una verdadera liturgia viva.

Asimismo, destacó la figura del educador como custodio del jardín, llamado a proteger y hacer crecer los dones confiados en cada estudiante. Enfatizó que la escucha, la cercanía y la sensibilidad frente al sufrimiento humano son elementos esenciales para una educación inspirada en el Evangelio, especialmente en contextos marcados por la incertidumbre y la adversidad.

Acciones de APEP ante la crisis sísmica

Como parte de las acciones anunciadas durante el encuentro, el comité ejecutivo de APEP informó que se desarrollarán actividades como institución de acompañamiento en campos de refugiados en Caracas y continuará promoviendo iniciativas orientadas a la reconstrucción integral de Venezuela, convencida de que la recuperación del país debe comenzar por el fortalecimiento de las personas, las familias y las comunidades.

Además, se reiteró que la transformación de Venezuela comienza desde cada aula, cada Centro APEP y cada comunidad educativa, donde el trabajo realizado con espíritu de servicio puede convertirse en un signo concreto de esperanza y solidaridad.

Con este espacio de reflexión, APEP renueva su compromiso de seguir formando educadores que, inspirados en el Evangelio y en la Acción Social de la Iglesia, continúen siendo constructores de esperanza, reconciliación y desarrollo para Venezuela. Porque hoy, más que nunca, orar y trabajar representan un mismo compromiso con la reconstrucción del país y con la dignidad de cada persona.