Caracas, agosto de 2026. — A casi dos meses de los terremotos registrados el pasado 24 de junio, la Asociación de Promoción de la Educación Popular (APEP) continúa acompañando de manera cercana a las comunidades afectadas, especialmente a niños, niñas y adolescentes, reafirmando su compromiso con la educación, la solidaridad y la atención integral en momentos de dificultad.

Durante esta semana, un grupo de jóvenes animadores provenientes de la Diócesis de El Vigía se trasladó hasta los refugios temporales para desarrollar actividades recreativas y de acompañamiento dirigidas a los niños y niñas afectados por la emergencia.

Como parte de su compromiso de servicio, la Sede Central de APEP abrió nuevamente sus puertas para recibir y brindar hospedaje a estos jóvenes, tal como lo ha hecho en otras ocasiones. De esta manera, la institución se mantiene como una casa de puertas y manos abiertas, dispuesta a acoger a quienes llegan para sumar esfuerzos en favor de las comunidades.

Asimismo, docentes y coordinadores de APEP de la Región Capital continúan desarrollando jornadas de acompañamiento con los niños, niñas y adolescentes que permanecen en el refugio habilitado en el Liceo Luis Hurtado, ubicado junto al Centro APEP del mismo nombre, en la localidad de El Junquito.

Estas acciones buscan ofrecer espacios de recreación, escucha, acompañamiento y contención, contribuyendo al bienestar de los niños y adolescentes mientras las familias avanzan en el proceso de recuperación tras los efectos de los terremotos.

Comienzan las labores de recuperación

Por otra parte, ya se iniciaron con buen pie las labores de reparación de la Sede Central de APEP y de la Capilla Santa María de Nazareth, espacios que forman parte de la vida institucional y comunitaria de la organización.

El inicio de estos trabajos representa un paso importante dentro del proceso de recuperación y permite avanzar progresivamente hacia la rehabilitación de estos espacios, fundamentales para continuar desarrollando las labores educativas, pastorales y sociales que caracterizan la misión de APEP.

A través de estas acciones, APEP reafirma que su presencia permanece activa allí donde más se necesita, acompañando, acogiendo y trabajando junto a las comunidades para reconstruir no solo espacios físicos, sino también la esperanza y la confianza necesarias para seguir adelante.

APEP: una casa de puertas y manos abiertas al servicio de la educación popular y de las comunidades.