La interrupción programada del trabajo habitual —las vacaciones— tiene sentido como un lapso de descanso con el propósito de la recreación personal y comunitaria, centrada en la relación consigo mismo y abierta a los semejantes, a la naturaleza y a Dios.

El testimonio del P. Blaslov

«¿…El descanso? ¡Será en la vida eterna!», decía el P. Blaslov, según recuerda Reina Roa —muy cercana colaboradora suya que lo conoció bien— cuando le consulté sobre el tema al constatar que no había mención alguna sobre el descanso o las vacaciones en los escritos suyos que conozco.

Sin embargo, inmediatamente ella misma evoca la práctica disciplinada de su día, jalonado por ocho horas de sueño, otras tantas de trabajo y ocho más de oración y recreación personal (encuentros, lectura, amistades, asuntos personales…). Igualmente, subraya su escrupuloso cuidado en respetar los derechos al descanso y a las vacaciones del personal de APEP a nivel nacional.

Convivencia y diálogo en la formación

También vale la pena recordar que la dinámica propuesta para el funcionamiento de los CT (Centro Taller) y CTN (Centro Taller Nuclearizado), de cara a la Educación para la Supervivencia en la perspectiva posconciliar de Gaudium et Spes y Medellín/Santo Domingo, contempla expresa y detalladamente el ejercicio del diálogo, la camaradería y la convivencia informal entre participantes, facilitadores y coordinadores con la comunidad donde estén ubicados, siempre en función evangelizadora y de transmisión de valores.

El descanso en la Sagrada Escritura

Porque «…todo parecido con el Señor tiene dominio sobre ellos…» (Educación y Evangelio, UCAB/UPEL, 2015, p. 20), cabe recordar que la Palabra de Dios relata que:

  • Dios descansa el día séptimo de la obra que ha realizado (Gn 2, 2-3); por eso, el pueblo hebreo, liberado de la esclavitud egipcia, observa el precepto divino del descanso semanal.
  • Jesús invita a sus discípulos a descansar con Él (Mc 6, 31ss.), pero no se desentiende —¡al contrario!— del hambre de quienes buscan encontrarlo.
  • Jesús llama a los cansados y agobiados para aliviar su carga (Mt 11, 28-29).

Pistas para nuestras vacaciones

Por ahí van las pistas para estas vacaciones nuestras, enmarcadas en el dolor, la esperanza y la urgencia de recreación de nuestro país, sacudido por el reciente terremoto que hace más de un mes nos conmoviera.