CARACAS, Venezuela. — En el marco de la celebración del día del Párroco, la Asociación de Promoción de la Educación Popular (APEP) reafirma el rol decisivo que desempeñan los párrocos en la dinamización de sus Centros Taller a nivel nacional. Lejos de limitar su labor a un ámbito estrictamente espiritual, el sacerdote en la APEP se consolida como un motor estratégico de transformación social y un puente directo entre la escuela y el entorno comunitario.

Desde su fundación en 1964 por Monseñor Emilio Blaslov, la APEP ha promovido una educación integral basada en la metodología de «Aprender Haciendo» y guiada por el principio de que «Educarse es aprender a servir». 

En esta arquitectura socioeducativa, las parroquias constituyen el primer canal de contacto con las realidades de las zonas populares, convirtiendo a los párrocos en garantes de la misión institucional. Además, los centros APEP estando asociados a una parroquia, el párroco es el responsable directo de la Obra.

Un rol integral en la comunidad

La labor de los sacerdotes dentro de la APEP abarca diversos ámbitos prioritarios:

  • Promoción de la dignidad a través del trabajo: Bajo la luz de la Enseñanza Social de la Iglesia, los párrocos orientan la formación técnica y de oficios como un camino para dignificar a la persona, fomentando el esfuerzo, la cultura del trabajo y la autosuficiencia.
  • Acompañamiento humano y espiritual: Junto al equipo docente, brindan contención emocional, orientación ética y formación en valores a jóvenes y adultos, garantizando espacios de aprendizaje cimentados en la fraternidad, la solidaridad y la justicia.
  • Detección de necesidades locales: Gracias a su presencia permanente en las comunidades, los párrocos colaboran en la identificación de jóvenes en situación de vulnerabilidad o exclusión escolar, canalizando su incorporación hacia los programas de capacitación técnico-laboral de la APEP.
  • Gestión y sostenibilidad institucional: En los Centros Taller ubicados en dependencias parroquiales, velan por el cuidado de los espacios, impulsan alianzas locales y promueven la sostenibilidad de los proyectos educativos.

Educación que transforma vidas

El trabajo articulado entre la APEP y el estamento parroquial busca responder a los retos actuales de la sociedad venezolana, brindando herramientas sólidas a las nuevas generaciones para que puedan incorporarse al mercado laboral o emprender iniciativas productivas con impacto social.

Con esta alianza viva, la APEP reafirma que la educación popular para el trabajo no solo capacita en un oficio, sino que construye tejido social, fortalece la esperanza y hace presente la acción social y transformadora de la Iglesia en cada rincón del país.