Cada 19 de marzo la Iglesia recuerda a san José, esposo de la Virgen María, destacando su papel como custodio del Redentor y padre adoptivo de Jesús. José es descendiente de David, por tanto, de la tribu de Judá, de oficio artesano/carpintero
Hombre justo y adulto responsable
El evangelista Mateo cuando habla de la genealogía de Jesús, afirma que José es descendiente directo del Rey David para el cumpliendo de la profecía del Mesías: «Jacob fue padre de José, esposo de María, de la que nació Jesús, llamado Cristo» (1,16).
Ante el embarazo de María, José decide «repudiarla en secreto» para no exponerla al castigo público, en cumplimiento de la ley; es un hombre justo, pero a la vez misericordioso. Ante esta situación, un ángel se le aparece en sueños y le dice: «José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer…» (cf. Mt 1,18-20).
Debido a un edicto de César Augusto, José debe viajar de Nazaret a Belén. Lucas narra cómo José, siendo de la casa de David, sube a registrarse con María. En este pasaje, José se ocupa de las necesidades del viaje y busca un refugio para el bienestar de su esposa y el nacimiento del Niño: «José también, que estaba en Galilea, en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén, porque era descendiente de David» (Lc 2,4ss).
Tras la visita de los Magos, el ángel le advierte en sueños sobre Herodes: «Levántate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto…». José se levanta de noche y parte inmediatamente. Más tarde, tras la muerte de Herodes, recibe un nuevo aviso para regresar y establecerse en Nazaret.
Hombre de fe y padre operativo
José y María cumplen con la ley de Moisés llevando al niño a Jerusalén, donde, además, escuchan las profecías de Simeón y Ana. El texto de Lucas dice que «su padre y su madre estaban admirados de las cosas que se decían de él» (2,33).
La última vez que aparece José directamente en los textos sagrados gira en torno al Templo. Tras tres días de búsqueda angustiada, encuentran a Jesús en el Templo, y, después, Jesús regresó con ellos y «estaba sujeto a ellos», reconociendo la autoridad de José en la tierra (cf. Lc 2,41-52).
Jesús, el hijo del carpintero/artesano
Luego, aunque no aparece físicamente José, se dicen algunas características de él. Cuando Jesús predica en su propia tierra, la gente se asombra y cuestiona su autoridad basándose en su origen familiar, revelando el oficio de José, que la tradición ha identificado históricamente como artesano o carpintero (téktōn en griego): «¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María…?» (13,55; cf. Mc 6,3).
Asimismo, el evangelista Juan lo menciona en dos pasajes, para señalar los vínculos familiares de Jesús. Felipe, al encontrar a Natanael para hablarle sobre el Mesías, utiliza el nombre de José: «Hemos hallado a aquel de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret» (1,45).
Finalmente, cuando Jesús afirma haber bajado del cielo, los judíos murmuran cuestionando su origen divino: «¿No es este Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo dice ahora: “Del cielo he descendido”?»